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Vinagre

(Remedios aportados por un amigo). Aunque no lo crean, el vinagre, tiene más de 1000 usos y casi todas las veces es más efectivo que cualquier producto comercial y mucho más barato. ¿Sabías que el vinagre mata les piojos y también puede curar la caspa? ¡Puedes usar productos tóxicos y caros o puedes usar vinagre!.

a).- Repelente de hormigas. Con un rociador o spray, rociar los marcos de las puertas, ventanas y cualquier camino de hormigas que conozcas.

b).- Contra los gatos. Te molestan los gatos del vecino. Rociar un chorro de vinagre en la zona que no quieres que los gatos se acerquen.

c).- Pulgas en la alfombra! Si creemos que tenemos pulgas en nuestar alfombra, poner un cuenco pequeño con vinagre sobre ella durante la noche, al día siguiente encontraremos el cuenco con pulgas muertas.

d).- Pulgas en las Mascotas. Si bañamos a nuestra mascota con una solución mitad agua y mitad vinagre no quedará ni una pulga viva!

e).- Pulgas en Mascotas 2" El vinagre tambien actúa de adentro hacia afuera. Diluir una pequeña cantidad de vinagre de manzana en el agua de la mascota, provocará que nunca más se le acerque ninguna pulga.

Vinagre o limón, alternativas de aliño para evitar molestias digestivas

El ácido es el sabor que se busca como contrapunto de aliños y adobos. El vinagre, en sus distintos tipos y presentaciones, es el producto más utilizado desde hace milenios para tal fin. En su composición destaca el ácido acético, que reduce el pH (nivel de acidez) de los alimentos a los que se añade, lo cual impide el crecimiento de ciertos microbios patógenos, y limita la pérdida de nutrientes en el procesado de alimentos. Sin embargo, si se tienen molestias digestivas, conviene utilizar zumo de limón. Por su diferente tipo de acidez, su uso resulta más recomendado en este caso.



- Imagen: poseybacopoulos -
El vinagre se emplea como condimento, ya que confiere un sabor y aroma característicos, pero tanto en el hogar como en las elaboraciones industriales es un excelente conservador de los alimentos. Esto explica por qué los encurtidos (cebolletas, aceitunas en vinagre y pepinillos) se conservan, con apoyo del frío, mucho más tiempo que los productos frescos. El vinagre se añade al agua de remojo de las hortalizas, ya que la acidez ayuda a preservar el contenido de vitamina C de los vegetales.
Sin embargo, al emplearlo como aliño, el vinagre resulta muy ácido para quienes tienen el estómago delicado. Esto se debe a que el ácido acético tiene la capacidad de irritar la mucosa digestiva, la capa que recubre el tubo digestivo. Si está dañada, aumenta la acidez del estómago, lo que puede empeorar el dolor y la irritación. Por ello, el consumo de vinagre en sus distintas presentaciones no está indicado en caso de gastritis, esofagitis, dispepsias (digestiones pesadas), pirosis o acidez y hernia de hiato.

Zumo de limón como alternativa

Una alternativa más suave para el estómago es el zumo de limón de aliño. A diferencia del vinagre, no contiene ácido acético. La acidez procede de su riqueza en ácidos orgánicos, como el ácido cítrico, málico y tartárico. También contiene una cantidad reseñable de vitamina C, vitaminas del grupo B y flavonoides de acción antioxidante, si bien en la cantidad usada como aliño no puede destacarse por su especial contribución nutricional a la dieta.
El zumo de limón carece de un efecto tan irritante como el vinagre, por lo que se sugiere como alternativa en caso de gastritis
Debido a su composición, el zumo de limón carece de un efecto tan irritante como el del vinagre común sobre la mucosa digestiva. De ahí que quienes siguen una dieta de protección gástrica lo toleren mejor. Además, añadido a los platos, encubre en parte la falta de sal, lo cual resulta muy conveniente en caso de seguir una dieta baja en sodio.
El zumo de limón puede ser, además, un buen método para realzar el sabor de una gran variedad de alimentos. En algunos postres, corrige sabores demasiado dulces o aporta un contraste cuando las frutas tienen poco sabor. En recetas diversas, como el guiso de ternera, de gambas a la plancha o de mero al limón, este zumo aporta un contraste de sabor que realza las recetas para que sean más jugosas y sabrosas.

Alto contenido en vitamina C

Al igual que el vinagre, el zumo de limón es un buen conservador de los alimentos, aunque menos potente que éste. Añadido al agua de remojo de hortalizas, a frutas troceadas y a patatas crudas peladas, contribuye a inhibir reacciones de oxidación, lo que reduce la pérdida de parte de sus vitaminas y evita alteraciones de color, como el oscurecimiento y las zonas pardas.
Otra cualidad destacada del zumo de limón es su alto contenido en vitamina C y ácido cítrico. Este último potencia la acción de esta vitamina, que ayuda a aprovechar mejor el hierro presente en alimentos vegetales a los que se añade. Por ello, si se toma una ensalada aderezada con jugo de limón y después unas lentejas, el hierro de éstas se asimila mejor que si la misma ensalada se aliña con vinagre.

ALIÑOS Y SALSAS PARA ENSALADAS

A la tradicional vinagreta de aceite de oliva, sal y vinagre en su justa proporción, se suman como aderezo de las ensaladas cientos de recetas de aliños y salsas fáciles, sabrosas y apetecibles. Salsa vinagreta. Batir en una taza una cucharada de vinagre con tres cucharadas de aceite de oliva virgen y una pizca de sal hasta obtener una emulsión. Se admite añadir una pequeña cantidad de cebolleta fresca, tomate fresco o pimientos verdes y rojos. Todas las hortalizas deben estar picadas. Se pueden variar los sabores de la vinagreta con diferentes tipos de vinagre: de vino, de sidra, de jerez, con hierbas o frutas como la frambuesa, etc.
Salsa de limón. Batir en una taza dos cucharadas de aceite de oliva virgen y una cucharada de zumo de limón, con una pizca de sal, hasta que emulsione.
Salsa de yogur. Mezclar un yogur con el zumo de medio limón y dos cucharadas de aceite de oliva, sal y pimienta.

Vinagre de los 4 ladrones

Este remedio sirve como un suave antiséptico porque previene de los resfriados, la gripe y otras enfermedades víricas.


PREPARACIÓN

En una jarra ponga una cucharada de cada una de las siguientes hierbas secas: lavanda, romero, salvia y hierbabuena. Luego , agregar 2 ó 3 hojas de laurel, 2 cucharaditas de ajenjo seco y una cucharadita de dientes de ajo seco. También añadir una cucharadita de clavo en polvo y otra de canela también en polvo. Y llene la jarra con 2 1/2 tazas de vinagre de sidra. Tápela bien y déjela en un lugar cálido ( una ventana soleada o cerca de un aparato de calefacción), durante 10 días. Posteriormente, cuele el líquido por un retal de tela y por papel de cocina y viértalo en un recipiente. Finalmente, debe envasar el vinagre en una botella esterilizada y con precinto de seguridad. Tener en cuenta que está contraindicado durante el embarazo y no lo ingiera durante más de dos semanas seguidas.

HISTORIA DEL VINAGRE DE LOS CUATRO LADRONES

Es famosa la historia de "El vinagre de los 4 ladrones", que nos cuenta cómo, en 1.721 cuatro condenados a muerte fueron dejados en libertad con la condición de que enterraran a los muertos de la peste de Marsella. Parece ser, que no se contagiaron porque bebían vino con ajo.

El vinagre de los "cuatro ladrones"

Durante la terrible epidemia de peste que asoló Tolosa en 1630, un grupo de ladrones saqueó las casas de los enfermos. Cuando los ladrones fueron capturados, las autoridades les preguntaron cómo lograron no contraer la enfermedad – ya que habían entrado en muchas casas infectadas. Ellos contestaron que revelarían su secreto sólo a condición de que les ahorraran la vida. Se trataba de un brebaje hecho de hojas de salvia maceradas con romero, tomillo y lavanda.
En aquel caso, bien se pudo decir que las “hierbas” fueron donadoras de vida de verdad.
Desde aquel entonces, se empezó a producir en toda Francia un vinagre balsámico con esos ingredientes, llamado "vinagre de los cuatro ladrones", que, según decían, protegía de las enfermedades infecciosas.


Vinagre especial de los cuatro ladrones
Relata una antigua tradición de la Francia medieval que hubo cuatro ladrones que evitaron contagiarse de una peste que por aquella época atacó a toda esa población. Los malhechores se libraron de aquel mal tomando un fuerte vinagre de hierbas tales como la lavanda, laurel, romero, salvia, hierbabuena, entre otros.